El cloasma es una alteración de la pigmentación que provoca manchas marrones o grisáceas, principalmente en el rostro. Aunque no causa dolor ni representa un riesgo grave para tu salud, puede ser persistente y afectar cómo te sientes con la apariencia de tu piel. Una rutina constante, acompañada de fotoprotección y un producto despigmentante adecuado para tu tipo de piel, puede ayudarte a controlar las manchas con mayor seguridad.
Cloasma, qué es y cómo reconocerlo
El cloasma, también conocido como melasma, aparece cuando los melanocitos producen más melanina de la necesaria y esta se distribuye de manera irregular. Puedes reconocerlo por la presencia de manchas planas, simétricas y con bordes poco definidos.
Suele aparecer en las mejillas, la frente, la nariz, el labio superior y el mentón. Por lo general, no produce picazón, dolor ni descamación, por lo que muchas personas lo identifican únicamente por el cambio de color en la piel.
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Característica |
Presentación frecuente |
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Color |
Marrón claro, marrón oscuro o grisáceo |
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Distribución |
Simétrica en ambos lados del rostro |
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Molestias |
Generalmente no causa dolor ni picazón |
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Evolución |
Puede aclararse y volver a aparecer |
El diagnóstico suele realizarse mediante la observación de la piel y la revisión de tus antecedentes. En algunos casos, el dermatólogo puede utilizar una lámpara de Wood o una dermatoscopia para evaluar la profundidad del pigmento y descartar otras alteraciones.
Cloasma gravídico durante el embarazo
El cloasma gravídico es el que aparece durante el embarazo debido a la combinación de cambios hormonales, predisposición genética y exposición solar. Por esta razón también se le conoce como máscara del embarazo.
Su frecuencia durante la gestación puede variar entre 36,4 % y 75 %, dependiendo de la población analizada, el tipo de piel y la exposición al sol. Además, hasta el 30 % de los casos puede continuar después del parto, aunque las manchas también pueden aclararse de manera progresiva.
Durante el embarazo debes tener especial cuidado con los productos que aplicas sobre tu piel. Los retinoides tópicos no se recomiendan en esta etapa, mientras que otros activos requieren la aprobación de tu obstetra o dermatólogo. La fotoprotección diaria suele ser la medida más segura para prevenir que las manchas se oscurezcan.
Cloasma, causas y factores que lo empeoran
No existe una sola causa del cloasma. Su aparición suele estar relacionada con varios factores que estimulan la producción de melanina o aumentan la sensibilidad de la piel frente a la luz.
Entre las principales causas y desencadenantes se encuentran:
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La exposición frecuente a la radiación ultravioleta.
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La luz visible, especialmente en pieles medias y oscuras.
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Los cambios hormonales durante el embarazo.
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El uso de algunos anticonceptivos.
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Los antecedentes familiares de melasma.
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La irritación provocada por cosméticos agresivos.
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La falta de una fotoprotección adecuada.
La radiación solar puede activar nuevamente la pigmentación incluso después de que las manchas hayan mejorado. Por ello, el uso de protector solar no debe limitarse a los días soleados ni a los momentos en los que vas a permanecer mucho tiempo al aire libre.
Cloasma y tratamiento para reducir las manchas
El tratamiento del cloasma suele combinar protección solar, activos despigmentantes y seguimiento dermatológico. No existe una solución definitiva para todos los casos, ya que las manchas pueden regresar cuando vuelves a exponerte a los factores que las desencadenaron.
Fotoprotección todos los días
El protector solar es una de las partes más importantes del tratamiento. Debes elegir uno de amplio espectro, con FPS 30 o superior, y aplicarlo cada mañana como último paso de tu rutina facial.
También pueden ser útiles los protectores solares con color y óxidos de hierro, ya que ayudan a proteger la piel frente a la luz visible. En exteriores, conviene que lo reapliques cada dos horas y complementes la protección con un sombrero de ala ancha.
En un seguimiento realizado a 200 mujeres embarazadas que utilizaron protector solar FPS 50+, la incidencia registrada de melasma fue de 2,7 %. Este dato refuerza la importancia de mantener una fotoprotección constante desde las primeras etapas del embarazo.
Activos despigmentantes
Según las características de tu piel, el dermatólogo puede recomendar ingredientes como hidroquinona, ácido azelaico, niacinamida, retinoides o ácido tranexámico tópico. La hidroquinona y la triple combinación continúan siendo opciones utilizadas para tratar el melasma, pero requieren supervisión para evitar irritación o un uso prolongado inadecuado.
Dentro de una rutina orientada a reducir manchas, Neoretin puede ser una alternativa según su presentación, los activos incluidos y las necesidades específicas de tu piel. Lo recomendable es introducir cualquier producto nuevo de forma progresiva para comprobar cómo lo toleras.
Cómo incorporar un tratamiento en tu rutina
Antes de aplicar varios productos al mismo tiempo, revisa qué ingredientes contienen y evita combinar activos fuertes por tu cuenta. Una rutina demasiado intensa puede provocar ardor, enrojecimiento o descamación, lo que puede oscurecer todavía más las manchas.
Puedes utilizar Neoretin siguiendo las indicaciones de la presentación elegida y acompañarlo siempre con protector solar durante el día. Si tu piel es sensible, comienza con una frecuencia baja y observa su reacción.
Procedimientos dermatológicos
En algunos casos, el especialista puede recomendar peelings químicos, microneedling o determinados tipos de láser. Estos procedimientos pueden complementar el tratamiento, pero no son adecuados para todas las personas.
Una técnica demasiado intensa puede generar inflamación y provocar hiperpigmentación posterior. Por eso, el tratamiento debe adaptarse a tu tono de piel, la profundidad del pigmento, la sensibilidad cutánea y los procedimientos que hayas realizado anteriormente.
Cómo cuidar tu piel y prevenir nuevas manchas
Una rutina sencilla suele ser más fácil de mantener y reduce el riesgo de irritación. Por la mañana puedes utilizar un limpiador suave, una crema hidratante y protector solar. Por la noche puedes aplicar el tratamiento despigmentante recomendado sobre la piel limpia y seca.
Si deseas incorporar Neoretin, evita usarlo junto con exfoliantes agresivos o varios activos potentes durante la misma rutina, salvo que tu dermatólogo te haya indicado una combinación específica.
También es importante que no suspendas la fotoprotección cuando notes una mejoría. El cloasma tiene tendencia a reaparecer, por lo que el mantenimiento forma parte del tratamiento y no debe considerarse una medida temporal.
Conclusión
El cloasma puede controlarse cuando identificas sus desencadenantes y mantienes una rutina constante con fotoprotección, productos adecuados y orientación profesional. Antes de comprar Neoretin, revisa qué presentación se adapta mejor a las necesidades de tu piel y consulta con un especialista si estás embarazada, tienes piel sensible o presentas manchas persistentes.